Rock & Lucha Libre
7 de Febrero, 2010
Como todos saben, el rock es conocido por su estilo rebelde, un tipo de música donde el que no sabe lo denomina algo así como puros tarros sonando, algo que molesta y no tiene sentido. Algunos padres, no todos eso si, siempre nos critican por escuchar ese tipo de música que nadie entiende según ellos. La lucha libre también es mal mirada y conocida por su excesiva violencia y para los que no conocen el tema, solo critican diciendo que son hombres musculosos y que las peleas son de mentira.
Los que vivimos o nos apasionamos con estos estilos de música o deporte sabemos que no es así, el rock es lejos el mejor estilo de música, la inspiración misma proveniente del blues, lleno de sentimientos y significados de distintas generaciones y estilos de vida. La lucha libre un deporte extremo que exige un rendimiento máximo y les puedo comentar que no cualquiera lo practica.
En el mundo existen muchos grupos de rock famosos y emergentes, cosa que también sucede en la lucha libre, en Chile conocemos grupos que son de trayectoria y algunas cuantas bandas emergentes que con mucho esfuerzo han sabido hacerse un espacio dentro del ambiente musical, pero no muchos conocen el ambiente luchístico que se vive en Chile incluso algunos solo conocen la empresa extranjera que se transmite por televisión y no existe mas, siendo que internacionalmente existen tantas agrupaciones como grupos de rock.
Para los que no conocen la lucha libre, en Chile tiene bastantes adeptos y bastantes agrupaciones en casi todo Chile, por mi parte he participado en tres agrupaciones desde el 2003 y conocido desde cerca el ambiente, creo que es similar a lo que sucede en el rock, el esfuerzo, la entrega, la calidad, el hecho de entretener a veces solo por el aplauso y ovación del publico y tratar de ser alguien dentro del ambiente es muy parecido, aunque es mas difícil armar un ring que una batería, estos dos estilos se fusionan y pueden llevarse bien juntos, siendo un estilo de vida donde el que entra y conoce la magia de cada show, también puede aprender del esfuerzo de lograr una meta dentro de la vida del que se sube al escenario a tocar o cantar o al que se sube al ring a arbitrar o luchar.
Cristian Blas
A una semana del concierto, creo que es la hora de tratar de describir, o explicar o tal vez imaginar lo que será la venida, por 3era vez, de una de las bandas de rock más potentes de la tierra: Metallica. No es menor que en menos de 180 hrs, estemos más de 50.000 personas atentos a los primeros sonidos de ‘The Ecstasy Of Gold’, teniendo claros temas como el valor de las entradas, cancelaciones de última hora, desilucion (de algunos, me excluyo 10000%) por los últimos discos, cortes de pelo y toda el mismo discurso que siempre se da al hablar de los 4 tipos con una de las performances más valoradas en vivo de los últimos 25 años.
Ante la evidente falta de 1 banda y/o movimiento referente en esta última década que ya se nos va, vale cuestionarse, ¿Por qué vivimos la decadencia del rock y la música en general?, ¿será que simplemente somos una generación menos talentosa? O ¿acaso ya estará todo hecho en el rock?, la verdad me parecería alarmante que fuera así , sin embargo en esta época en que la información vuela y la música tiene más medios de difusión que nunca, estamos faltos de la “sustancia x”, es decir el caos.
Hace varias semanas que vengo procesando esta información. Fragmentada, incompleta, difícil de encontrar. Hasta llegar a este punto, en que tengo un plano más o menos general de lo que aquí ocurre. Pienso en la estupidez del ser humano. La capacidad que tenemos para transformar lo que sea, en un pedazo de basura.
Siendo hoy en día un tema tan en boga el del respeto y reconocimiento a la cultura indígena, es que resulta de vital importancia hacer un análisis del respaldo que han recibido los pueblos originarios por parte del “mundo del rock”. Vale destacar que este no es para nada un tema nuevo tanto en Chile como en todo Sudamérica, y aunque existe una conciencia social del respeto a los pueblos, es muy poca la gente que se ha preocupado de adquirir y conocer la cultura propia de los mismos.
¿Se acuerdan de Whiplash? Decía algo más o menos así: “nunca nos detendremos, nunca renunciaremos, porque somos Metallica!!!”… Y estaban en lo cierto, ellos ERAN Metallica…
Este tema surgió en el foro Rx, en una discusión que enfrenta a las bandas tributo con las bandas emergentes. El tema, en general, está bien trillado y desde su mismo origen no tiene ni pies ni cabeza. ¿Es posible que una banda que se dedica a tocar temas compuestos por otros músicos compita en algún aspecto con una banda que escribe y toca sus propios temas? El 99% de las veces no, a menos que hablemos de aspectos técnicos o de puesta en escena donde algunas bandas tributo pueden barrer el piso con una buena parte de las bandas emergentes. Pero, en general, no hay punto de comparación y el problema en sí surge cuando las instancias donde las bandas emergentes pueden mostrar su propuesta están copadas por bandas tributo. Es entonces cuando vienen las recriminaciones y acusaciones por el escaso y nulo apoyo de los medios, y de los dueños de locales, al Rock emergentes en Chile. Es entonces cuando se evidencia que la escena del Rock Chileno está actualmente en muy mal pie.
David Bowie, que personaje, ambiguo, andrógeno, genio, figura y sin pudores. A sus 62 años hace relativamente lo que quiere, en la época que sea pero con la total inteligencia y sutileza repartidas en las cantidades perfectas.
Durante el último lustro nos hemos ido acostumbrando (aunque creo que sería más correcto decir resignando) a ver en cada evento musical, independiente del género que sea, anglicanismos o latinismos tales como: Premium, VIP, Platinium, Golden Circle, entre otros, imponiéndose como una tendencia hacia al antidemocratización de la música y su difusión en vivo. No importa el público, no importa lo masivos que sean: sólo interesa el renombre del artista y la posibilidad de obtener el mayor beneficio posible a costa de aquello.