Rock de carretera o de camino hacia algún lugar
Miércoles, 25 de Julio de 2007
Seamos honestos. No andamos por la carretera en moto con la canción ‘Born to be wild’ de fondo. Obviamente, se nos es imposible ir escuchando una canción al mismo ritmo con que suena la moto, a no ser que necesariamente hagas explotar tus tímpanos con un mp3 o algo así. Pero la razón que me convoca es otra: es la música de los viajes, aunque sean dentro de la misma ciudad, y cómo te pueden cambiar hasta el ánimo.
La imagen musical más clara que tengo de una canción junto con un viaje fue de unas vacaciones que tuve hace como un año y medio, cuando iba de Puerto Montt a Valdivia, más bien, llegando a Valdivia, escuchando ‘Vanity Fair’ del “Chaos and Creation in the Backyard” de Paul McCartney. Fue bellisimo. La melodía de esa canción junto con un atardecer en movimiento es uno de los grandes recuerdos que tengo de ese recorrido. Otro día puse el “Road to Rouen” de Supergrass, otro disco para tener puros recuerdos pacíficos.
Otras veces, y ya de regreso en la capital, me pongo en lo que llamo “modo Transantiago” para tratar de aislarme de la mala onda de la gente alterada que anda al lado de uno, aunque a veces con los gritos “¡abre la puerta huéon!” o “¡para aquí poh hueón! la música no supera el volumen de esos aullidos. Me pongo los audífonos con el cd player o el mp3 y listo. El viaje se me arregla. Aunque en otros momentos hasta me da sueño. Hasta cuando me levanto y escucho una canción de estas que te tiran pa rriba, podí andar entusiasmado todo el día. Me sucedía muchas veces cuando pasaban por la radio ‘Bad Fortune’ de PJ Harvey y me creía la muerte.
También observo a los que van en auto, están los hueones chanchos, que tienen su auto enchulado con un tremendo subwoofer y se van escuchando reggaeton, LA MISMA TONTERA TODO EL RATO… mientras que los rockeros en auto, aunque igual escuchan la música a todo volumen, por lo menos pasan de ciertos ritmos y varían completamente, desde Animal Collective hasta su buen Deep Purple, Queen (para ir entonando en el taco) o algún infaltable de AC/DC.
En ese sentido, siento cierta admiración por los gringos, que en la década de los setenta se hicieron conocidos por hacer canciones de viaje, expresamente de viaje, y especialmente en lo que se conocía como una corriente de rock acústico, que se hizo conocida con The Eagles. También destacaron America con ‘Horse with no name’ (es un súper tema), y Scott McKenzie con ‘San Francisco’ (terrible de hippie, jaja) , para qué hablar de la película “Busco mi destino” (”Easy Rider”), un viaje y un trip tanto físico como psicotrópico.
Cuéntenme sobre sus canciones de viaje o de trip (ahora me acuerdo de algunos amigos que se pegan “viajando” con Church of Misery y Pelican, un stoner rock ultra pegado) y qué momentos han marcado en su vida.
¡Saludos!
María de los Ángeles Cerda