Archivo de Agosto de 2007

Tuvimos suerte de estar ahí: 10 años de Weichafe

Domingo, 5 de Agosto de 2007

weichafeCada vez que en nuesto sitio se publica alguna noticia o algún reportaje o entrevista sobre Weichafe, las opiniones necesariamente se dividen en dos, amor y odio, así como también esos mismos que aman a la banda nos dicen que sigamos apoyando el rock chileno y los que los odian dicen hasta cuándo le damos pelota a un grupo tan sobrevalorado. Lamentablemente para las personas que odian al trío, debo decir que la supuesta “sobrevaloración” es estimada solo porque en Rockaxis le damos la importancia que se merecen, de una agrupación que ha sobrevivido a un montón de escollos, y lo mejor de todo, que tienen un estilo único, reconocible, que puede tener algo de rock n roll o, por qué no, algo de blues y música aún más melódica. Porque recuerden, si no fuera por Rockaxis -y creo que eso tampoco es pecar de soberbia- es el único medio que los toma en cuenta. O ¿vieron cuando fueron presentados en el programa de Javiera Parra en el Canal 13, “Canción Nacional”, como una banda de metal? ¿Ah?

Para el Festival de Bandas Escudo, me encontré con una persona que jamás había escuchado ni de nombre a Weichafe. Pasaron los días, y recibí un mail de su parte diciendo “Qué bueno Weichafe, se pasaron, son la raja”. Y cada vez que los veo en vivo, quedo más sorprendida. Los vi en el ciclo Weichafe a la Carta en la SCD Vespucio, y fue increíble el compromiso de su gente con cada una de sus canciones. Luego, en el Festival de Bandas, pude presenciar otro recital alucinante, pero en la noche de la grabación de su CD/DVD en vivo en el Galpón Víctor Jara, no solamente se repitieron las mismas sensaciones de compromiso, comunión, sino que fue un encuentro donde las emociones llegaron a un colapso. Primero que nada, los seguidores del trío abarrotaron el Galpón, y luego, junto con la presentación de la banda, vi más que nunca todos esos sentimientos que los admiradores expresan en sus conciertos. Gente saltando, sintiendo los temas como si marcaran el ritmo del ciclo biológico, otros que estaban absolutamente anonadados, otros como si estuvieran en medio de un ritual más que habitual sino espiritual. Estábamos en medio del ritual de los sin dios.

Porque quizás una de las características que más le gusta a la audiencia de Weichafe es la variedad de tonalidades de sus canciones. Podemos emocionarnos con ‘Suerte’, ‘Las cosas simples’ o ‘De espalda al cielo’, podemos huevear con ‘Pichanga’, ‘El rock del Poncho’… y es ahí mismo donde todas las etiquetas que cada uno de nosotros llevamos, como ‘rockero clásico’, ‘brit rock’, ‘metalero’ o lo que sea, se deshacen. Bastaba con dar una mirada al entorno para ver que no todos podremos compartir esas chapas, ni la edad, pero sí gozamos del mismo espíritu de libertad. El mismo que Weichafe muestra en todos sus discos y el que nos une en un mismo sentimiento, de pertenencia a una comunidad muy variada, aunque con la inevitable sensación que somos todos iguales por un momento, cuando quedamos en silencio siempre esperando “una canción más” a pesar que hayan pasado más de tres horas escuchando nuestras canciones favoritas. “No hay nada más que pueda explicar…”.

La verdad, en este momento me es difícil desligarme de todas esas sensaciones. No sé qué expectativas tiene Weichafe para el futuro, pero me queda más que claro que ellos han conseguido algo de lo que no todas las bandas chilenas pueden jactarse, que es una fidelidad imperecedera, a toda prueba, al igual que su rock.

Ahi va un link del blog de Alfredo Lewin refiriéndose a su historia con Weichafe: http://losculpablesdetodo.blogspot.com/2007/07/mi-historia-con-weichafe.html

Y el video de ‘El ejemplo’, de “Harto de Todo”.

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