Archivo de Abril de 2008

Nine Inch Nails: uno más a la vanguardia digital

Miércoles, 30 de Abril de 2008

ninLo que comenzó como una pataleta del hombre tras Nine Inch Nails, Trent Reznor, a mediados del año pasado, cuando “Year Zero” salió a la venta y descubrió en Australia (donde la banda se encontraba de gira en ese momento) que ese disco tenía un precio superior al de lanzamientos del mismo sello y de la misma semana -precisamente el de Avril Lavigne- tuvo un efecto sin igual en la historia del grupo, y de paso, mostró con agallas que el destino de su banda no tenía por qué ser dirigido por una casa disquera sino que perfectamente podía hacerlo con sus propias manos.

Primero vino su salida de la etiqueta Interscope, que coincidió, justamente, con el anuncio de Radiohead de la publicación de “In Rainbows” a través de su sitio web, en lo que fue interpretado como el inicio de un escape en masa de las multinacionales, y, a la vez, un gesto de independentismo que pondría a las dos agrupaciones a la vanguardia de iniciativas promocionales que se adecuan a los tiempos digitales. Reznor sólo les dejó “Y34RZ3R0R3M1X3D”, el disco que les debía por contrato, y adiós para siempre a la estrechez del manejo industrial.

Lo de Nine Inch Nails ya había comenzado con el intrincado laberinto de pistas que señalaba el concepto tras “Year Zero”, con páginas web que contenían señales de lo que sería un mundo en decadencia, y que, según el mismo Trent Reznor, no quiso mostrar a los ejecutivos del sello porque simplemente no lo entenderían.

La renuncia a Interscope tuvo como consecuencia inmediata una prolífica producción de material, algo completamente inédito en la carrera de NIN – o quizás visto solo desde hace unos años, desde “With Teeth” hasta ahora- ya que, a menos de un año del lanzamiento de su último trabajo, Trent Reznor presentó “Ghosts I-IV”, una placa instrumental que según el mismo músico, “es el resultado de un trabajo de una perspectiva muy visual, vistiendo lugares imaginados y escenarios con sonidos y texturas”. Sólo que este no sería el típico lanzamiento visto hasta antes de octubre de 2007 y el “InRainbowsazo”: Reznor ofreció en un comienzo y gratuitamente nueve de los 36 tracks que incluía el disco, incluso por el Torrent.

“Esto es lo que pienso –mencionó Reznor- los fans se interesan por la música apenas esté disponible (eso es bueno, recuérdenlo) y usualmente son leaks que dejan las plantas manufactureras. Ofrecer el disco en forma digital en su primera aparición elimina ese problema. Creo que si ofrecieras todo el álbum gratis en una calidad razonable, la gente “haría lo correcto””.

“Ghosts I-IV” fue publicado en forma física el 8 de abril en Estados Unidos. Y aunque aquel trabajo fue un “proyecto que había querido hacer por años”, como explicó Reznor, más para complacer su sed creativa que por hacer un disco con canciones en sí, su inspiración no se ha detenido, pues ya ofreció otra descarga gratis a través de la página oficial de Nine Inch Nails, ‘Discipline’, en lo que se presume que pueda ser un avance de su próximo disco, ya que el sitio informa que en breve se hará un anuncio increíble.

Una fuente cercana a NIN manifestó que “generalmente, los sellos tratan de hacer desaparecer los enfoques de los artistas con respecto a sus trabajos. Ahora, no hay nada que detenga a Reznor de hacer lo que quiera. Puede hacer lo que le convenga, sin presión”. Una proposición que se suma a las apuestas de Radiohead –los cabecillas de esta tormenta que aún no llega a su punto álgido- The Raconteurs, que sacaron el mismo día la versión digital, en CD y vinilo de su segundo trabajo “Consolers of the Lonely” para que todos tuvieran acceso a su música sin diferenciaciones; The Charlatans, que ofrecieron a través de la radio XFM la descarga gratuita de su décimo registro “You Crossed My Path”, y Pennywise, que también siguieron el camino iniciado por los de Oxford. La conclusión es la misma en todas partes: ellos ponen las cartas, solo falta definir las reglas del juego actual.

María de los Ángeles Cerda

Tonadas a lo bonzo…

Jueves, 17 de Abril de 2008

quangYa que están tan en boga la polémica por las olimpiadas en China y el papel de esta mega economía en la opresión del Tibet y además acá en Chile, por primera vez en décadas, una Ministra está a punto de ser acusada constitucionalmente, amerita pegarle una repasada al papel del rock en la política…o más bien en la incineración de esta. ¿Alguien se acuerda de aquella mítica portada del disco homónimo de Rage Against The Machine editado en 1992? Esa en la que aparece Thích Quang Duc, un monje budista vietnamita nacido en 1897 que se suicidó quemándose vivo en una zona muy concurrida de Saigon el 11 de Junio de 1963.

Aunque la foto por si sola impacta, eso es más mérito del periodista del New York Times David Halberstam y un estudiante de fotografía; ambos se encontraban en el lugar de la inmolación y tomaron una fotografía del monje. Esa fotografía daría la vuelta al mundo y ayudaría a que Halberstam ganara el premio Pulitzer de 1964 por su cobertura de la Guerra de Vietnam… y claro, años después a que RATM debutara dejando la vara muy alta.

Esa portada, personalmente, marcó el principio del fin. Tal vez ese sea uno de los últimos discos realmente incendiarios y contestatarios hacia la política en lo que respecta al Rock and Roll. La imagen del monje ardiendo a lo bonzo en completo estado de paz, era más que una parada estética, incluso mucho más que una estrategia comercial…era una advertencia, un preámbulo al Parental Advisory que años después la esposa de Al Gore instauraría en la industria discográfica Norteaméricana: era pura y simple actitud, de la primitiva, de la que hoy en día tanto echamos en menos.

Actualmente el rock se encuentra en estado catatónico. Aunque muchas bandas ‘revival’ suenan increíble, se mueven mejor que nadie en el escenario y en cierto modo nos acercan a una época dorada del rock que la mayoría –por pendejos-, no alcanzamos a vivir, con diccionario o traductor en mano –como más cómodo les parezca-, las letras de los grupos dejan muchísimo que desear. Ya no se le canta al político corrupto, menos aún se enfrenta al estadista que vive de las regalías de sus votantes…hoy se le canta al sentimiento efímero que produce el vivir en una época tan racional, a la sensación impalpable de cuestionar la misma pregunta y nunca encontrar respuesta: hoy se le canta a la nostalgia de saber que pudimos haber hecho algo más, pero no lo hicimos.

Pero en este sentido no vale la pena revivir el típico debate de si el rock es o no un círculo vicioso, una dínamo que gira y gira y, aunque mezcle de vez en cuando un estilo con otro, siempre vuelve al mismo punto y emula o repite a los ídolos de siempre, ese no es el punto. La pregunta es, ¿qué pasó con el rock como una forma de repeler lo que no nos parece bien? ¿Dónde quedó ese miedo intrínseco que sentían en las grandes esferas del poder cuando Eddie Vedder cantaba ‘Im a thief, Im a liar…Theres my church, I sing in the choir’, en el single ‘Evolution’, del disco Yield? Claro, ejemplos de grupos o solistas que siguen pregonando este tipo de discurso en la música y en el rock, hay aún, pero se están volviendo una especie en peligro de extinción y eso no es bueno.

Aunque Serj Tankian o Tom Morello, a pesar de tener sus proyectos cuna estancados –o en un leve estado de reencarnación, como el caso de RATM-, intenten revertir esto con sus discos solistas, ¿qué va a pasar cuando ellos ya no estén? Muchos pensarán, ‘bueno, siempre tendremos el punk’, pero incluso hoy eso ya no es suficiente. Si bien hay muchos grupos independientes que continúan atacando y escupiendo a los que llevan el poder y abusan de el, ¿qué pasa con el niño que sólo tiene acceso a la música más popular, ya sea por las mismas radios o MTV, y nunca va a escuchar a un tipo que le diga con riffs de trasfondo, ‘hey, algo huele mal’?

Aunque hay grupos chilenos y extranjeros que suenan un kilo, el rock hoy en día está tal cual el monje Thích Quang Duc, en un completo estado de paz, donde nada ni nadie lo perturba. El problema es que no está ardiendo, no está atacando donde tiene que atacar, no está incinerando a ningún político corrupto…está demasiado lejos de quemarse a lo bonzo.

Daniel Castell

De especulaciones y pitonisos… soñar no cuesta nada

Martes, 8 de Abril de 2008

velvetYa es un hecho que Scott Weiland y Velvet Revolver no siguen juntos. Mientras el cantante ya empezó con la gira que lo trae de vuelta a su banda de siempre, Stone Temple Pilots, Slash, Duff y compañía aún mantienen la incógnita sobre qué pasara con el grupo de cara al futuro… ¿Quieren hacer un poco de ficción? Aquí damos espacio a todas las especulaciones posibles, sueños y alocadas teorías… aquí damos una muestra, pero no hay duda que la imaginación y los deseos dan para mucho más…

Scott Weiland fue despedido de Velvet Revolver. Lo primero que se viene a la mente, dependiendo de cuál sea tu trinchera, es: ‘Excelente, seguro Stone Temple Pilots vuelve con todo’. O: ‘Mucho se demoró en salir de ese grupo. No tenía nada que hacer con los ex Gunners’. Bueno, la salida de Weiland de Velvet Revolver da pie a un sinnúmero de especulaciones y, que no quepa duda, la mayor de ellas es el ansiado regreso de Guns N’ Roses.

‘Ahora es el momento para que Axl se ponga en la buena con el resto de la banda’, se ha leído en algunos foros de Internet. Y es que la nula actividad discográfica de Axl con los Guns permite que los fanáticos y los no tan fanáticos piensen siempre en la posibilidad concreta de un reencuentro de los miembros originales… o al menos alguna encarnación más cercana a la real de los Guns. Si ya hay tres miembros de Guns N’ Roses en una banda y se acaban de quedar sin vocalista ¿por qué no creer que es el momento preciso para que Axl, Slash, Duff y Matt puedan firmar la paz y comenzar de nuevo?

Ya van 15 años de ausencia y sí, hay grupos que han dejado pasar incluso más tiempo, pero ¿cuánto más tendremos que esperar por una nueva gira de Guns N’ Roses? Al menos el tema de las lucas no debe ser un problema, porque, y sin temor a equivocarme, estaríamos hablando de una de las giras más grandes, apoteósicas e históricas que tuviera recuerdo el mundo del rock. Sería comparable a los tours de grandes monstruos de todos los tiempos y dejaría muy atrás a cualquier acto que hoy se presente como el nuevo boom del rock mundial.

Guns N’ Roses y su regreso -porque asumimos que en algún momento de sus vidas se decidirán por volver- puede ser una verdadera pesadilla para los fans e incluso muchos podrán pensar que no vale la pena especular sobre ello. Pues bien, para todos aquellos que están de acuerdo con eso, llevaremos la especulación hacia otro lado, tomando como punto de partida un post de uno de nuestros usuarios y que hablaba que ahora era el momento para darle la posibilidad a Sebastian Bach para que sea el nuevo vocalista de Velvet Revolver.

Recordemos que el ex Skid Row estuvo probándose para ser el cantante de Velvet Revolver, pero finalmente fue descartado, según Slash, porque “sonábamos muy similar a Skid Row y no era la idea parecernos a ellos”. Por eso, Bach recibió una buena patada en el trasero y finalmente Weiland fue el elegido.

Pero ¿es Sebastian Bach lo que VR necesita? Algunos piensan que sí, pero no es menos cierto que el excelente disco del ex Skid Row editado el año pasado, “Angel Down” es una prueba palpable de que Sebastian se la puede en formato solista y que, acompañado con unos músicos de jerarquía mundial como los que tiene ahora, puede sorprendernos con un disco de calidad y una performance definitivamente envidiable. Hoy Bach está en la suya y aunque tal vez no genere el reconocimiento mediático que tendría si se uniera a estrellas de la talla de Slash y Duff Mckagan, su camino solista ha fortalecido su nombre en gran forma, dejando atrás su pereza discográfica que indicaba que, tras su salida de Skid Row, sólo sumaba el álbum “Bring’em Bach Alive” y algunas colaboraciones esporádicas… aunque claro, no sería malo ver en un escenario las potentes personalidades y puestas en escena de estos tres grandes del rock ochentero… ¿Se imaginan ‘Fall to pieces’ cantada por Sebastian?

Como decíamos al inicio, aquí queremos especular, soñar e idear el futuro de estos músicos… ¿Qué queremos que pase? Podemos dar nuestra opinión ¿no? Si se cumple, quedaremos como pitonisos, y si no pasa nada, está bien, no importa, soñar no cuesta nada.

‘Que Slash vuelva con la Snakepit’. ‘Que Duff retome su camino en solitario’. ‘Que Weiland los mande a la cresta a todos’. ‘Weiland no está apto para estar en la banda’. ‘Espero con ansias un nuevo disco de STP’… disímiles opiniones para un mismo hecho y donde cada uno podrá hablar desde su propia experiencia…

¿Y qué pasa si se disuelve VR? ¿Qué les queda por hacer a Slash y sus compinches para seguir en el primer plano musical? Muchos siempre pensaron que Velvet Revolver no tenía futuro e incluso parecían tener la razón luego de ver el pobre espectáculo ofrecido en su presentación en Chile, pero la presencia de nombres tan potentes como los que componen la banda, le daba un valor intrínseco al conjunto… ‘están los ex Guns N’ Roses, está Slash… nada malo puede salir de ahí”.

Finalmente fueron dos discos de estudio, dos buenos discos de estudio, pero para qué estamos con cosas… es mejor divagar y si de soñar se trata, hay muchos que soñamos con el regreso de una de las bandas más grandes de la historia. Tomen nota… Axl Rose en voz, Slash e Izzy Stradlin en guitarras, Duff Mckagan en bajo y Steven Adler en batería. Aunque claro, si quieren incluir a Matt Sorum y Gilby Clarke, de seguro no habrá nadie que se oponga.

Por Hitchhiker

Porque cuarenta años no es nada

Martes, 1 de Abril de 2008

Debido a la venida del maestro Ozzy Osbourne, seré abogado de aquella generación que brilla por solo crear, esa misma generación que incluye al mencionado Ozzy y que dio luces artísticas a fines de los 60 y que hoy en día son vistos como “viejas” leyendas.

Hace cuarenta años, precisamente se juntaban en Birmingham (Inglaterra) lo que sería la génesis de Black Sabbath (Osbourne, Iommi y compañía), hace cuarenta años también Jimmy Page reclutaba a músicos para dar continuidad a lo los New Yardbirds que a la postre sería Led Zeppelin. En 1968, David Bowie daba sus primeros pasos como solista y editaba su primer disco en solitario denominado, sencillamente “David Bowie”.

Así como muchos de ellos empezaron su carrera hace cuarenta años y siguen vigentes, e incluso más vigentes. A lo largo de sus trayectorias, hubo momentos de luminosidad máxima y otros de plena oscuridad creativa. También hubo disoluciones, muertes, encuentros y en más de alguna ocasión fueron víctimas de tributos (unos muy buenos por cierto).

Pero finalizando la primera década de este milenio nos hemos dedicado a humillar y maldecir toda aparición o nueva propuesta de estos mismos artistas que solo son valorados por lo que fueron y por ser objeto de culto, y en estos tiempos, de excesiva aceleración comercial, no hay cabida para ellos, solo hay espacio para ser recordados y revisitados.

Con mayor razón toda presentación en vivo que realizan es calificada como denigrante y de poco octanaje. Hay otro tipo de público que asiste con el único incentivo de no perderse la última visita, olvidándose del espectáculo y de la calidad que puede demostrar. Está bien, no discuto la idea de que “ya no son los mismos de antes” y que no se puede exigir la misma destreza y capacidad física de antaño, pero a raíz de eso me cuestiono ¿Quién puede realizar la misma labor y no desgastarse después de trabajar cuarenta años? Me respondo y afirmo que nadie. Ningún músico, plomero, ingeniero ni Presidente de una nación puede tener la misma capacidad de años atrás, ni la vigorosidad de antaño.

Pero, ¿Qué se puede esperar entonces? Esto es igual que el rompimiento de un vaso, hay muchas formas de romperlo, pero hay una sola de fabricarlo. Solo la forma de moldear un vaso es única y permanece. Para una persona, el alma es la misma y se mantiene intacta y con mayor razón para un músico o artista que demuestra todo el tiempo su continuo espíritu y alma creativa. Para finalizar una recomendación: no asistamos a eventos con la idea de que será el ocaso de una trayectoria, sino con la sensación de que es el primero de nuestras vidas y que se disfrutará con la misma expectación como si fuese hace cuarenta años.

Álvaro Cartagena