Comunicación Directa: tres son multitud
Lunes, 16 de Junio de 2008En toda su integridad. Tanto Meshuggah como Death Angel subieron enteros sus últimos trabajos a sus respectivos MySpace, semanas antes de la salida oficial a las tiendas, una estrategia que responde a una nueva forma de difusión por parte del sello Nuclear Blast, que ya la había implementado el año pasado con Exodus y Soilwork.
No nos vayamos por estas cosas tan de moda como lo de la “revolución” contra la industria y la pelea para evitar la piratería… Mi reflexión es sobre los mismos medios especializados… ¿Para qué existían los comentaristas de discos en décadas pasadas y cuál era la función de los reviews? Un cuarto de página de reseña en una revista era la única forma de saber cómo era un álbum que estaba pronto a editarse o ya estaba en los locales, pues no había posibilidad de escucharlo con antelación y era necesario gastar plata sí o sí -CD, cassette o intercambio de cintas- para acceder a la música. La figura del comentarista nunca fue tan fundamental como en los días previos a Internet, si sus reviews servían incluso para tomar la decisión de comprar o no la placa que se criticaba.
Ahora en cambio, casi todos los que leen una reseña ya tienen escuchado el material, y la gente sólo busca comparar sus distintas opiniones. No me extraña que ahora los usuarios se dediquen a juzgar más el comentario escrito que la producción misma. La web ha dado esta posibilidad de acceder directamente al MP3 y cada uno hacerse de su propia opinión, sin buscar la de otros gurús hoy en día obsoletos.
Lo que hicieron Soilwork, Exodus, Death Angel y Meshuggah fue precisamente promover la opinión individual de los fans colocando sus discos en la web, corroborando lo inútil hoy en día de los comentaristas o la persuasión de otras personas. Ahora todos queremos información directa de las bandas, y buscamos el MP3 mucho más que el comentario de él. Las mismas agrupaciones se están comunicando con sus seguidores en diálogo sin segunda imagen, fenómeno que se acentúa aun más en Chile, considerando que cada año están viniendo más y más bandas metaleras para verse las caras con su audiencia.
Nuclear Blast no está descartando a la descarga ilegal, sino a la comunicación indirecta pasando por las revistas. Aquí, tres son multitud… ¿Para qué una publicación de metal entonces? ¿Para qué seguimos revisando material? ¿Sólo por costumbre? Quizás, pero acortamos las interminables y otroras influyentes secciones de reviews y extendimos a toda su capacidad el formato de exclusiva, dejándolo como el principal de Bulldozer, porque después de la música misma y los conciertos en vivo, la mejor comunicación entre los grupos y sus seguidores chilenos se da acercándolos, nada más sencillo.
Esa y no otra es la tarea de un impreso en plena era digital. Promover dicha interacción. O acercar también, acercar antiguas épocas cuando esta comunicación directa no se daba ni siquiera con la realización de conciertos… los clásicos nunca mueren. No hay que creerle mucho a los grandes sellos multinacionales… estos SI son buenos tiempos para la música…
Jorge Ciudad
Director y Editor de revista Bulldozer