El Guerrero en Retirada
Lunes, 22 de Diciembre de 2008Lo que sigue son solo sensaciones, no hay nada de cierto en lo que digo, ya que no conozco ni he conversado nunca con los integrantes de Weichafe y quizás por eso mismo es verdad.
Seguí a Weichafe desde el “Tierra Oscura”, vi su crecimiento desde ese primer álbum casi atmosférico hasta desarrollar poco a poco la canción como tal, pasando por el Hard Rock y algunas hasta medias Hardcore como ‘Pichanga’ en el disco Rojo.
En algún momento de su andar los vi brillar y salir lanzados a la historia de nuestro rock en esa mítica noche en que telonearon la presentación de La Renga, los gigantes argentinos, con los que compartieron ‘Born To be Wild’ que jamás había sonado tan salvaje.
Luego me deje sorprender con el “Pena de Ti” donde Weichafe abrazaba ya no solo la canción, si no que también conceptos y una línea temática e incluso estética, con los miembros de la banda saliendo al escenario con un ojo en tinta y cuando pensé que ya no podían llegar más lejos que ya solo sería repetir y repetir, como se lo dije a su bajista una vez que tímidamente me colé en los camarines en el lanzamiento del “Yo Soy Weichafe” para que me firmaran el Dvd, sacan uno de los mejores discos de Rock de la historia de nuestro país como fue “Harto de Todo”, un disco de rock, un disco conceptual un disco con alma y corazón, un discazo de aquellos.
Pero había algo en Weichafe que no noté con claridad hasta ahora, hasta que se van y quizás para siempre, hasta que vi en vivo a Angelo Pierattini y las Calaveras Errantes y es que jamás sentí a Pierattini disfrutar el escenario, a su gente a los que pagábamos nuestra entrada para verlo, al resto sí, la banda y el público, pero a él no.
Ahí sentí que siempre quiso el aplauso y un público eufórico y lo que no comprendió fue que su público no es ese, porque si bien es el frontman de una banda de rock con todas sus letras, es una banda atípica, profunda, no era para ir a bailar aunque en mas de algún tema nos sorprendiéramos haciéndolo, no me gustaba cuando en los bis salía el Negro a golpear el bombo disimuladamente para que el público aplaudiera y salieran nuevamente.
¿Por qué vengo con esto ahora?, ¿por qué lo siento ahora? Porque he visto dos de sus últimas presentaciones en que quizás Pierattini esta más despejado y que ya no le importa tanto, los vi en el cumpleaños de la Futuro y en el día de la Música en donde salieron a tocar y a disfrutar de lo que hacían y es primera vez que los veo como siempre debió haber sido, sin esperar, sin siquiera con la intención de entregar nada a nadie, solo salieron a tocar y a sentir y disfrutar lo que tocaban y fue ahí que se conectaron con la masa fue ahí que vi por primera vez al público eufórico y entregado a rabiar, gritando ¡Weichafe! ¡Weichafe! , fue ahí que supe que no era el momento para separarse, que me di cuenta que estaban a punto de pasar al siguiente nivel si aguantaban un poco más, y también ahí quizás culpé a Pierattini, porque después de haberlo visto en vivo con sus Calaveras Errantes comprendí incluso lo de “Errante”, ya que viene nuevamente con lo mismo de buscar lo que ya encontró.
Como dice Kevin Johansen sobre el Che Guevara, “Nunca muere el que no teme morir” Y en estas últimas presentaciones al frontman se le nota que ya no teme morir y con esto y sin quererlo siquiera hizo vibrar como nunca a la fanaticada de una banda que ya no morirá nunca, ahora solo falta que se lo cuenten a Pierattini.
Frank Riffo