Archivo de Enero de 2009

Rockin’ The Game!

Lunes, 26 de Enero de 2009

guitar hero¿Han jugado Guitar Hero? ¡Qué gran juego! El otro día una amiga me prestó su guitarra de Guitar Hero, el juego en su versión de Aerosmith. Comencé a jugar muy tranquilo y todo, a avanzar, a tocar los solos (por primera vez, porque todos mis intentos por tomar una guitarra alguna vez había fracasado) y en eso, me dieron cuatro horas de no parar de creerme Joe Perry.

Claramente que jugando en nivel mega-easy, porque cuando me metieron el botón azul se me fue el juego de las manos. El tema es que encuentro increíble esta nueva manera de acercar a la gente de todas las edades (en especial los adolescentes) al mundo del rock, y mejor aún de los clásicos; ya que leí por ahí que se viene un juego sólo sobre los Beatles, además del inminente GH: Metallica (¡ufff!). Lo mas cool que encontré fue el tema de meterle, además de la guitarra típica y clásicos del rock a una Xbox o PS3, el tema del bajo, batería y voz. En el fondo, hacer covers “perfectos”. La raja que los más chicos se esten acercando de esta forma al mundo del rock más antiguo (especialmente por lo del campeón nacional de GH: un mocoso de 11 años que toca como el mismo Van Halen en versión 2008).

Por otro lado, es un espectacular método de venta y muestra de catálogo de los grupos para captar nuevos públicos. Demás está decir la movida “Death Magnetic GH” que se mandó Metallica fue un éxito, por lo mismo que sacaran la edición de los Horsemen el proximo año, ya que así no sólo se muestra y escucha un arte o la música, si no que se invita a ser parte de ella y eso aumenta la experiencia en un 1000%.

En fin, espero que este tipo de juegos y de plataformas musicales se sigan ampliando, ya que definitivamente abre nuevos horizontes para todos, tanto usuarios como grupos. ¿Quién sabe si en unos años más encontremos un Rock Band Chancho en Piedra o un Guitar Hero Illapu? ¡ATENTOS!

Jaime Sainte-Marie

Metal de Exportación: Made in Finland

Martes, 20 de Enero de 2009

En Europa del norte, existe un país que limita con Suecia al oeste, Rusia al este, y Noruega al norte. Cuando esta mística tierra se tiñe de blanco, las penumbras cubren el territorio  por  más de 50 días, hasta que finalmente el sol logra imponerse a medianoche para no apagarse por 73 días consecutivos.

El país del millón de lagos e islas, bosques milenarios  y amplia gama de flora y fauna nos invita a brindar con Koskenkorva,  “licor fuerte” como lo llaman ellos y “vodka” como lo llamaríamos nosotros, para celebrar así no solo a su hermosa tierra, sino también a sus hijos predilectos: “ Sus hijos del Metal”.

La república de Finlandia o “Suomen Tasavalta”  se enorgullece de la gran calidad, diversidad  y  amplia gama de metal de exportación. “Metal from Finland” (Metal de Finlandia) es más que una declaración, es un hecho.  Ya que con sus más de 580 bandas ha conquistado a oyentes del mundo entero,  rompiendo  el hielo y logrando cada día más adeptos. Este país nos ha deleitado con bandas como Children of Bodom, Amorphis, Nightwish, Sonata Actica, Stratovarius, To/Die/for, Lullacry, Charon, Poisonblack, Apocalyptica, HIM, Sentenced etc etc etc…

Es por eso que hay un espacio dedicado exclusivamente para promocionar  tanto a la nación Suomi  como a sus bandas:   www.metalfromfinland.com”  es un completísimo dominio web con interesante información del nórdico país, en el cual hasta puedes aprender palabras de gran uso como “Perkele”, “Vittu” o “Paska” (que son las groserías más usadas jaja), hasta platos típicos que puedes intentar cocinar al ritmo de tu grupo finés predilecto.

Encontrarás datos entretenidos, culturales, historia, etimología etc y más que nada un desborde de información de cada una de las bandas de dicha nacionalidad, videos, entrevistas, posteos de metaleros alrededor del mundo, también podrás votar en el “Metal from Finland Awards”,  vitrinear la tienda virtual, mandar tu fanart y disfrutar de la galería, giras, noticias, bares metaleros, y cosillas freaks etc. Y hasta puedes postular para ser un promotor de “Metal from Finland” en tu país.

Keku Pavlovic

El rock sigue esperando

Martes, 13 de Enero de 2009

Más allá de cómo hablar de rock, es saber hablarlo y yo no lo sé. Es difícil explicar el cómo tratar los temas actuales del rock y de cómo ha surgido eventos por varios lugares del país. En torno a este dilema eterno existencial, que es sentir la música más allá de una melodía agradable, sino un estilo de vida. Es decir todo lo que uno hace desde que uno se levanta hasta cuando uno se acuesta, a veces 2 días después de una buena tocata o una buena charla con cervezas, en donde todos defendemos los mismos ídolos dependiendo de los gustos y del genero dentro del rock.

Ante esto, el rock ha tomado un camino extraño, donde todo se ha paralizado y muchos no han avanzado y de acuerdo a los ritmos actuales han surgido bandas nuevas, artistas nuevos.  Muchos siguen escuchando sus viejos cassetes, vinilos, cds e incluso DVDs de viejos artistas ya consolidados y poco escuchamos de aquellas bandas de estos tiempos que sucedan a las consolidadas a lo menos en frescura musical.

Han surgido subgéneros y mezclas de otras ramas de la música que han generado nuevas sensaciones, pero que continúan el sentido clásico del metal por ejemplo, un heavy metal, un poder metal, un black metal, hay muy pocas en el horizonte. No se ve una banda que le haya pegado “el palo al gato” en el sentido de recaudar fans como antaño. Se pueden tomar como aficionados a quienes los escuchan y siguen, pero no son fanáticos de años al estilo de Iron Maiden, de Judas Priest, de Ozzy, Led Zeppelin que han seguido de generación en generación.

Y todo gira, actualmente, como los equipos de futbol: cuando las bandas novatas dejan de trascender o tener éxito, sus miembros pasan a “reforzar” alineaciones que van en buen camino, pero buscan un integrante que los ayude a crecer más allá de esos límites que tiene hoy. Ya no son el conjunto el que queda en el recuerdo… son los talentos de ellos los que tocarán el cielo del rock cuando hayan encontrado a sus pares que sincronicen con sus ideas y habilidades.

En unos días más tocará en Chile Hail!, megabanda formada por varios ex integrantes de otras agrupaciones y que, juntándose, deberían formar algo interesante. Tim Owens partió en un tributo a Judas Priest y ahora tiene la experiencia, aparte de tocar con los “Metal Gods”, de haber sido voz de Iced Earth y de Yngwie Malmsteen; Dave Ellefson era el bajista de Megadeth al igual que Jimmy De Grasso que era el baterista y que también estarán en el país. Todo lo completa Andreas Kisser que perteneció a Sepultura y que prometen ser una revelación muy grata para quienes buscan escuchar verdaderos íconos actuales de heavy metal y que han pasado en el tiempo por méritos propios.

Esta banda es el vivo ejemplo de que muchos artistas reconocidos si se juntan pueden hacer cosas buenas pero, tal como ha pasado muchas veces, el ego hace que todo se pierda y al final se desintegre sin pena ni gloria.

La suerte no la hacen las bandas mismas, sino los integrantes. Otros ejemplos como Guns N’ Roses, Audioslave dan muestra que la falta de un integrante o pueden dar más gloria o solo malas fortunas. Todo esto trae que el futuro no sea promisorio, sino que frena la irrupción de poder disfrutar “novedades nuevas”, valga la redundancia, porque también pueden haber “novedades clásicas” “viejas” como un nuevo disco de Maiden por ejemplo, o un disco luego de varios años disueltos, en fin.

En cuanto a promesas, actualmente hay pocas. Una de ellas era Black Tide, formada por chicos menores de 20 años californianos, que estaban brindando un nuevo auge a ese olvidado metal estancado, pero la adolescencia le hizo cambiar el tono al vocalista y en videos de Youtube se nota que el canto ya no es igual, que sólo el resto de la banda está haciendo el peso y que la voz, Gabriel García, está haciendo improvisaciones para nuevamente  impresionar con un sonido tan fresco como novedoso.

Municipal Waste es otro grupo que estaba dando que hablar con su manera de tocar a la vieja escuela del thrash “a lo Slayer” y hasta ahora no lo han hecho mal. Al final todo eso se ve como una flor en el desierto ya que, hasta el momento, los viejos estandartes se están conservando en el heavy metal y el rock en general. Todos sabemos que esto del metal está muy lejos de morir, pero no se ve refresco a ello… y eso es lo que preocupa a todos quienes seguimos esto que nos fascina y nos llena de emociones.

Felipe Gallardo Meza

Porque Chile. . . no tiene festival

Miércoles, 7 de Enero de 2009

Hace unos meses salió la noticia de que Bon Jovi podría estar presente en el próximo Festival de la canción de Viña del Mar. Buena noticia, pero tenía un detalle importante respecto a las negociaciones con la banda: ésta cobraría unos 750 mil dólares, de manera que la productora estaría buscando agendar un segundo concierto, que fuera muy masivo, para poder hacer solventable el espectáculo.

Esa noticia me puso a darle vueltas a una idea que tenía hace mucho tiempo en la cabeza: que los precios de los conciertos en Chile son absurda, y más importante aún, innecesariamente caros. No es un gran descubrimiento eso de que los conciertos son caros, mal que mal en Chile el precio de las entradas es mucho mayor que el de cualquier lugar de Sudamérica; precios de países desarrollados, claro, pero yo no veo que vivamos en un país como Alemania, Inglaterra o E.E.U.U. Y allá los precios a veces son incluso más bajos que los de acá.

Hay algo que no tiene sentido simplemente, y preguntas como “¿por qué son los conciertos más caros de Sudamérica?”, “¿por qué el precio de las entradas subió demasiado en los últimos años mientras que en Argentina o Brasil siguen muy similares?” o “¿quien se queda con toda la plata extra?” Suelen salir en ese contexto. Viendo hacia otros países, no puedo evitar sentir envidia de los tipos que pueden pagar el equivalente a 150 mil pesos, ir a un festival grande, y ver tres días de buena música, con más de 50 bandas repartidas en varios escenarios, todos con una amplificación y una iluminación de lujo, de esa calidad que acá hemos visto muy, muy pocas veces. Y claro, ellos pueden darse el lujo de elegir a cuál “concierto grande” van el fin de semana que sigue.

Eso aún no lo tenemos acá, es cierto, pero lo que ocurre en otros lugares puede servir de una gran inspiración para todos: nosotros, los consumidores, y las personas de las productoras, que nos ofrecen los espectáculos. En mi opinión, se necesita un movimiento fuerte de gente. Una masa consumidora que sepa qué quiere y cuánto valen las cosas. La solución podría ser boicotear los conciertos, para que así las productoras se preocupen de sus clientes, pero esa salida nos puede dejar sin ellos y, además, hoy no existe la mentalidad del consumidor para hacerlo.

Sinceramente, no creo que esa sea la solución. Para mí, todo pasa por un asunto de educación musical. Encuentro muy necesario apoyar que se escuche música, que se hagan conciertos a todo nivel, que se valore la música hecha en nuestro país, que se tome realmente en cuenta. Para eso es necesario que se armen carteleras de verdad (ojalá, con hartas tocatas pequeñas, y a un precio razonable), que se ofrezcan cosas y que así la gente, llegado el fin de semana, decida a qué concierto quiere ir.

Así además se empieza a generar un espacio para que personas se animen a producir buenos eventos, matando esta poca competencia de productoras que existe hoy en día, y para que las personas tengan costumbre de conciertos, costumbre que aún no existe masivamente. Al mismo tiempo, los espacios deben abrirse a los festivales de música. La posibilidad de ver a muchas bandas por no tanta plata es siempre tentadora y mueve masas. Basta ver lo que ocurrió con la primera “Cumbre del rock Chileno” y los últimos “Días de la Música”.

Se necesitan esos festivales, se necesita gente que los arme y se la juegue por hacer todo para que se tenga un buen espectáculo, no un concierto grande del que la gente salga quejándose (para sus adentros) de que el sonido estuvo horrible. Hay que hacer las cosas bien (y ya hay gente que la está haciendo a pequeña escala, donde hay que partir) pero además se necesita que nosotros escuchemos y apoyemos estas iniciativas cuando se empiezan a dar. Sólo así, creo, se empezará a formar una masa consumidora y crítica que no se dejará pasar a llevar por la poca competencia entre productoras, que ha terminado aprovechándose del arribismo, el fanatismo (entre otras cosas más) de la gente, de manera que los consumidores pagamos precios altísimos por un producto no tan bueno. Hagamos que Chile de verdad tenga festival.

Cristian Farías