Más allá de cómo hablar de rock, es saber hablarlo y yo no lo sé. Es difícil explicar el cómo tratar los temas actuales del rock y de cómo ha surgido eventos por varios lugares del país. En torno a este dilema eterno existencial, que es sentir la música más allá de una melodía agradable, sino un estilo de vida. Es decir todo lo que uno hace desde que uno se levanta hasta cuando uno se acuesta, a veces 2 días después de una buena tocata o una buena charla con cervezas, en donde todos defendemos los mismos ídolos dependiendo de los gustos y del genero dentro del rock.
Ante esto, el rock ha tomado un camino extraño, donde todo se ha paralizado y muchos no han avanzado y de acuerdo a los ritmos actuales han surgido bandas nuevas, artistas nuevos. Muchos siguen escuchando sus viejos cassetes, vinilos, cds e incluso DVDs de viejos artistas ya consolidados y poco escuchamos de aquellas bandas de estos tiempos que sucedan a las consolidadas a lo menos en frescura musical.
Han surgido subgéneros y mezclas de otras ramas de la música que han generado nuevas sensaciones, pero que continúan el sentido clásico del metal por ejemplo, un heavy metal, un poder metal, un black metal, hay muy pocas en el horizonte. No se ve una banda que le haya pegado “el palo al gato” en el sentido de recaudar fans como antaño. Se pueden tomar como aficionados a quienes los escuchan y siguen, pero no son fanáticos de años al estilo de Iron Maiden, de Judas Priest, de Ozzy, Led Zeppelin que han seguido de generación en generación.
Y todo gira, actualmente, como los equipos de futbol: cuando las bandas novatas dejan de trascender o tener éxito, sus miembros pasan a “reforzar” alineaciones que van en buen camino, pero buscan un integrante que los ayude a crecer más allá de esos límites que tiene hoy. Ya no son el conjunto el que queda en el recuerdo… son los talentos de ellos los que tocarán el cielo del rock cuando hayan encontrado a sus pares que sincronicen con sus ideas y habilidades.
En unos días más tocará en Chile Hail!, megabanda formada por varios ex integrantes de otras agrupaciones y que, juntándose, deberían formar algo interesante. Tim Owens partió en un tributo a Judas Priest y ahora tiene la experiencia, aparte de tocar con los “Metal Gods”, de haber sido voz de Iced Earth y de Yngwie Malmsteen; Dave Ellefson era el bajista de Megadeth al igual que Jimmy De Grasso que era el baterista y que también estarán en el país. Todo lo completa Andreas Kisser que perteneció a Sepultura y que prometen ser una revelación muy grata para quienes buscan escuchar verdaderos íconos actuales de heavy metal y que han pasado en el tiempo por méritos propios.
Esta banda es el vivo ejemplo de que muchos artistas reconocidos si se juntan pueden hacer cosas buenas pero, tal como ha pasado muchas veces, el ego hace que todo se pierda y al final se desintegre sin pena ni gloria.
La suerte no la hacen las bandas mismas, sino los integrantes. Otros ejemplos como Guns N’ Roses, Audioslave dan muestra que la falta de un integrante o pueden dar más gloria o solo malas fortunas. Todo esto trae que el futuro no sea promisorio, sino que frena la irrupción de poder disfrutar “novedades nuevas”, valga la redundancia, porque también pueden haber “novedades clásicas” “viejas” como un nuevo disco de Maiden por ejemplo, o un disco luego de varios años disueltos, en fin.
En cuanto a promesas, actualmente hay pocas. Una de ellas era Black Tide, formada por chicos menores de 20 años californianos, que estaban brindando un nuevo auge a ese olvidado metal estancado, pero la adolescencia le hizo cambiar el tono al vocalista y en videos de Youtube se nota que el canto ya no es igual, que sólo el resto de la banda está haciendo el peso y que la voz, Gabriel García, está haciendo improvisaciones para nuevamente impresionar con un sonido tan fresco como novedoso.
Municipal Waste es otro grupo que estaba dando que hablar con su manera de tocar a la vieja escuela del thrash “a lo Slayer” y hasta ahora no lo han hecho mal. Al final todo eso se ve como una flor en el desierto ya que, hasta el momento, los viejos estandartes se están conservando en el heavy metal y el rock en general. Todos sabemos que esto del metal está muy lejos de morir, pero no se ve refresco a ello… y eso es lo que preocupa a todos quienes seguimos esto que nos fascina y nos llena de emociones.
Felipe Gallardo Meza