Archivo de Abril de 2009

Teloneros de la indiferencia

Lunes, 20 de Abril de 2009

bandaPara nadie es un misterio que hemos vivido uno de los periodos más prolíficos en cuanto a visitas internacionales y de niveles indiscutibles se refiere, para todos los gustos, edades, sexos, etc. Realmente increíble. Y tanta visita ilustre ha traído consigo la oportunidad de mostrar su trabajo a muchas agrupaciones nacionales. No es mi intención generar debate sobre tal o cual banda merece la oportunidad, además no creo ser el más adecuado para eso, lo que está claro es que a punta de concursos, guerras de bandas (nunca he apreciado mucho ese concepto), votaciones populares, campañas de facebook, etc. - el talento, sacrificio y esfuerzo de muchos artistas se ha visto premiado de alguna forma, logrando un espacio en dichos eventos.

Estamos claros, tener la posibilidad de mostrar tu trabajo frente a 20, 30, 40 mil personas, en un evento bien organizado, en grandes escenarios, con buena infraestructura, buen backline y camarines decentes, nunca será negativo. El solo hecho de poder compartir y aprender de la experiencia de megaestrellas y poder agregar esa fecha como un hito importante en la biografía de la banda, lo convierte en un hecho de por si positivo.

Pero me llama mucho la atención la escasa por no decir nula importancia y atención que reciben estas instancias de parte de los medios. Con una piedra en el pecho deberían golpearse quienes tuvieron la suerte de por lo menos ser nombrados en algún medio escrito, alguna radio, algún canal o medio on-line, porque créanme que son mayoría los que prácticamente no existieron para ellos la noche en cuestión.

Y aquí es donde asalta mi pregunta, ¿habrá forma de que esa noche especial no solo quede en una gran oportunidad o en el sueño personal cumplido de los músicos de haber tocado frente a miles, y se convierta en un punto de inflexión en la carrera profesional de una agrupación?

¿Sería distinto si los nombres de las bandas fueran impresos en las entradas, si sus logos aparecieran en los afiches, si sus actuaciones fueran analizadas y comentadas por los medios, si nos mostraran aunque sea una miserable imagen de ellos en acción? ¿Sería distinto si todos –digo todos- pusiéramos algo de nuestra parte? Porque seamos sinceros, para muchos, la palabra teloneros es sinónimo de “última cerveza” o “última vez al baño” antes que empiece “lo bueno”. No somos pocos quiénes alguna vez ni nos hemos enterado del nombre de quienes estaban sobre el escenario, y peor aún, alguna vez ni siquiera nos importó.

Hace algún tiempo que se alzan voces exigiendo la presencia de bandas nacionales abran en espectáculos masivos de artistas extranjeros, buena iniciativa, pero tengo la sensación de que aún queda en anécdota cada actuación soporte y no logra alzar a la banda al siguiente nivel como debiera hacerlo. Haciendo un símil futbolero, cuántas veces hemos leído frases como “debut soñado”, “la gran promesa se hizo realidad”, “joven debutante fue la estrella”, etc. Alguna vez habremos visto algo medianamente parecido refiriéndose a una agrupación telonera.

Okey. Quizás siempre serán quiénes “abran el telón”, su nombre así lo deja claro, pero no sé porqué tengo la sensación de que se podría hacer algo más por el bien de todas las bandas y la música nacional en general. ¿Qué crees tú?

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Webzines en Chile: ¿cruzada infructuosa o éxito incipiente?

Martes, 7 de Abril de 2009

manEl comentado hasta el hartazgo crecimiento y penetración de la red Internet en los países considerados “en crecimiento” durante la ultima década ha permitido a muchos internautas iniciar fácilmente viejos y empolvados sueños que creían imposibles de realizar. Dentro de esta variada gama de deseos por cumplir (desde masificar la propia banda hasta consolidarse como un “nombre” dentro de la red), se destaca el inicio de una página web. Debido a lo barato que es crear una página donde se hable de todo y el impensado alcance que ésta podría tener, resulta mucho más atractivo, considerando la realización personal del elaborador, que arriesgarse con una inversión no menor para realizar publicaciones impresas.

Como hemos podido apreciar en los últimos años, las llamadas “webzines” han crecido en su número a niveles exponenciales. Es relativamente fácil: no se necesitan conocimientos profundos ni de redacción ni del mismo tema a tratar, simplemente se necesitan las ganas, tiempo y los deseos de poner lo mejor de sí en la elaboración de la webzine.

Pero lo anterior presenta una importante dicotomía en sus resultados: ¿Qué pasa si la webzine comienza a ser exitosa? ¿El creador se arriesga a contratar un host dedicado para permitir hacer otras cosas, como por ejemplo, crear un foro o disponer de productos multimedia en la página?

Comienzan los problemas. ¿Cuántas veces ha pasado que, debido a la ausencia de recursos, los mismos creadores de la página deban requerir la buena voluntad de los usuarios de la webzine para poder pagar el host? Recientemente, una conocida página de metal más extremo no pudo seguir con sus servicios debido a que no tenía auspiciadores ni recursos para mantener la página arriba.

Comienza la cruzada. Muchas veces, los mismos administradores deben sacar plata de sus bolsillos para mantener arriba páginas que tienen un gran número de usuarios, pero que tienen cero compromiso con los servicios que estos brindan. Por otra parte, la excesiva utilización de foros y el número reducido de visitas a la webzine en sí, que al fin y al cabo es el “core” del asunto, no permite que auspiciadores vean estas páginas como un negocio atractivo. Por otra parte, aún se considera Internet como tierra de nadie en muchos aspectos y no existe una clara valorización de lo que realmente podría llegar a valer una pagina web y los beneficios que podría generar para una empresa auspiciadora del mundo “real”. Ya lo vimos con el efecto burbuja de comienzos de siglo en la crisis de las compañías punto com. Todo ya es más cauteloso desde esos años.

Sin embargo, no todo es negro y se vislumbra un futuro, aunque relativamente incierto, incipientemente exitoso. Hemos podido ver, por otro lado, muchas páginas que han consolidado su crecimiento y sus sostenibilidad en el tiempo. Y esto se debe, dentro de otros puntos, a lo siguiente: tomarse las cosas en serio. Muchas páginas no cuentan ni con los conocimientos comerciales, técnicos ni sociales para poder mantener una pagina arriba. No lo ven como algo proyectable en el tiempo, más allá que un “hobbie” para matar el tiempo.

Y ahí radica la diferencia. Es necesario que las páginas se tomen la cosa en serio. No basta solo con tener a personas que tengan tiempo y que sean “amigos”. Es requerido contar con lo mejor que se pueda en cuanto a staff, idealmente profesionales con un tanto de vocación y buena voluntad por la cruzada, ya que, como cualquier empresa, durante los primeros meses o incluso años, solo son perceptibles los costos y malos ratos de tener el tema en pie. Es importante considerar a la webzine como una empresa más y realizar una análisis mucho mas comercial y técnico de sostenibilidad en el mediano plazo que al que actualmente se esta dando a las páginas web. Y todo esto, en beneficio de los propios gestores y la comunidad. Si el compromiso es percibido por los usuarios, sin duda, estos últimos no dudaran en dar un espaldarazo cuando la situación lo amerite.

La siguiente palabra para completar el puzzle la tienen los usuarios. Tomar compromiso y ponerse la camiseta en Internet con algo, como todo en la vida, tomará tiempo debido a la cierta consideración de un usuario virtual como incógnito e imperceptible dentro del mar profundo y vasto de la red, pero sin duda, y con toda certeza de mi parte, llegará. Tardará, pero llegará.

Francisco Contreras