¿De Qué Hablamos Cuando Hablamos De Rock?
Miércoles, 26 de Agosto de 2009Hace 22 años, un profesor de Filosofía me instaba a creerme el cuento de potencial escritor de rock. Bueno, con los años he tenido oportunidades de desplegar aquellos conocimientos acumulados en casi treinta y dos o treinta y tres años de escuchar y escuchar rock. Mucho rock. Bandas, solistas y no sé cuántos conciertos en el cuerpo.
Luego, ya como profesional en ejercicio, debatí muchas veces con colegas sobre el amplio alcance y lo mal utilizado que estaba y está el concepto de rock entre los cronistas que escriben sobre música.
De partida, me llamaba mucho la atención que se refirieran “al rockero tanto…” o “al rock de tal banda”. Y cuando digo al rock y al rockero me refiero a Los Prisioneros, La Ley, Los Tres, la Javiera Parra, Lucybell y hasta Electrodomésticos. Del mismo modo, a Jorge González, Álvaro Henríquez, Claudio Valenzuela y Carlos Cabezas. Claro, estamos hablando de productos genuinamente nacionales. “Hecho en Chile”, como el programa de Pirincho Cárcamo en Radio Galaxia en los ’80.
¡Pero no, no es así! Me rebelo ante el facilismo de querer etiquetar algo que no es lo que realmente queremos etiquetar. Los Prisioneros hacían algo parecido al Ska, medio Rockabilly y pretendían ser los Clash chilenos, es decir, sonar a post punk inglés de comienzos de los ’80. La Ley era pop ciento por ciento. Los Tres partieron haciendo un desenfrenado Rockabilly para terminar en algo similar al pop más elaborado estilo Beatles o The Kinks (“Se remata el siglo” podría ser un intento de acercamiento, pero nada más que eso). Javiera Parra hace pop, no rock. Bueno, dejémoslo en rock pop (que juego de palabras más ambiguo ese) y los Electros, una versión estilizada de electrónica vanguardista o Avant Garde.
¿Acaso Michael Jackson o Madonna es rock? Lo he leído y escuchado. ¡No! Rock es Led Zeppelin, Deep Purple, Grand Funk Railroad, The Who, Kiss, Thin Lizzy, AC/DC, UFO, nuestros Tumulto, Arena Movediza, Feed Back (aunque su nicho sea el heavy metal), Turbo, Weichafe, Hielo Negro, Mandrácula, pese a mezclar de modo magistral el blues con el rock, dos corrientes emparentadas con cualquier variante del Rock & Roll y su tronco madre.
¿Qué sucede? Que el concepto rock es demasiado amplio y sirve para etiquetar desde Jimi Hendrix, Frank Zappa, King Crimson, Yes, Genesis, ELO y Supertramp, pasando por Journey, Foreigner y Survivior, para llegar a REM y Oasis.
El problema es que cuando hablan de rock, yo insisto en aclarar que el rock es uno solo y que en su estado puro, guitarra, batería y bajo, equivale a decir power trío estilo Cream, Blue Cheer, Rush y Grand Funk (en sus inicios); equivale a decir Angus Young, Jimmy Page, Hendrix, Ritchie Blackmore, Pete Townshend, Mark Farner, Ted Nugent, Gene Simmons, Phil Lynott, Ian Gillan, David Coverdale, Robert Plant o el propio Ozzy.
Equivale a mencionar también a Poncho Vergara, Gato Alquinta, Carlos Acevedo, Los Teyker’s, Yerba Seca, Influjo, Carlos Acevedo, Lágrima Seca, Nano Ponce, Andrés Godoy, Poozitunga, Amapola, Patricio Vera, Sol y Medianoche, Brain Damage, Turbo y tantas bandas y solistas.
Podrán existir miles de tendencias, hard, heavy, thrash, prog, stoner, death, doom, gothic, black, grunge, AOR y glam, pero el rock es uno solo y con todo el respeto que me merecen bandas tan buenas e influyentes como La Ley, Los Tres, Saiko, The Ganjas, Matorral, Lucybell, Guiso, Prisioneros, Javiera Parra y muchos más, ellos no hacen rock. Rock es otra música, una música distinta, única, potente, de estridencia extrema en algunos casos, machista, física, de dejar el alma sobre el escenario. Eso es rock.
Ernesto Bustos B
Hay una verdad indiscutible. La Tierra se está muriendo. Buscar culpables y juicios, a estas alturas, parece ser una contienda tan enorme que quizás no alcanzará el tiempo para poder revertir la situación.