El Cartel De Las Productoras Y La Dictadura Del Dinero: Música Y Lucro

TicketsDurante el último lustro nos hemos ido acostumbrando (aunque creo que sería más correcto decir resignando) a ver en cada evento musical, independiente del género que sea, anglicanismos o latinismos tales como: Premium, VIP, Platinium, Golden Circle, entre otros, imponiéndose como una tendencia hacia al antidemocratización de la música y su difusión en vivo. No importa el público, no importa lo masivos que sean: sólo interesa el renombre del artista y la posibilidad de obtener el mayor beneficio posible a costa de aquello.
 
Para ver este fenómeno podemos plantearnos dos puntos de vistas básicos y necesarios. Por una parte centrarnos en la labor de CARTEL que han seguido las productoras, y por otro lado, en lo dóciles que somos como público. Luego, intentaremos hacer un breve y somero análisis de cada una de estas aristas.
 
Cuando hablamos del Cartel de las productoras hacemos alusión a la práctica impresentable que han venido construyendo en nuestro país, lucrando de manera desmesurada a costa de los que queremos ver shows en vivo. Representan un cartel en el sentido más puro de la palabra. Así como juzgamos públicamente la colusión de las diferentes cadenas de farmacias hace algunos meses, acá nos encontramos con un escenario similar. La diferencia: acá el consumo es puramente voluntario y en el otro, es decir el comercio de fármacos, se constituiría una práctica que atenta contra el derecho de toda persona de poder optar a una salud con precios asequibles. En definitiva, en una hay un basto derecho de opción, mientras que el caso famarceútico, se juega, en cierta manera, con la vida de las personas mediante la implantación de trabas para un consumo leal.
 
Sin embargo esa vital diferencia, el comportamiento, insistimos, es igualmente reprochable. Mientras que por regla general, en otros lados de Sudamérica (y por qué no hacerlo extensible a otras partes del mundo. Salvemos de esta excepción a EEUU, donde la práctica de la reventa hace de esto un negocio sin precedentes, legalmente amparado) no se hacen más distinciones que las básicas por ubicación dentro del recinto en el cuál se presentan los grupos; acá improvisan con ubicaciones privilegiadas o aumentan exponencialmente los valores promedio de estos conciertos en relación a esos otros países. No es un ejemplo al azar, que para el caso del show de Madonna, los precios referenciales de Chile fueran los más caros en el mundo entero. Este ejemplo se reproduce en prácticamente todos y cada uno de los shows de los artistas más demandados y que estas productoras se encargan de traernos a nuestro país.
 
En la otra arista mencionábamos la docilidad de nosotros como público. El sentido de esta apreciación radica que en sin importar el precio que nos impongan, estamos dispuestos a hacer sacrificios, a endeudarnos o pagar más de lo que hubiésemos pensado, con tal de poder ver, si así pudiésemos decirlo, de manera decente al artista que queremos. La docilidad que proponemos se enmarca específicamente en que no tenemos reacción al respecto. Simplemente pagamos. Obedecemos y nos sometemos…y pagamos.
 
No sería digno, preguntamos, que nos rebeláremos contra la mafia de las productoras y dejemos a los eventos sin público o con un mínimo incapaz de satisfacer las ganancias o beneficios previstos por esas empresas chupasangre. La respuesta más inmediata sería pensar que los únicos afectados seríamos nosotros. Quizás eso es cierto en el corto plazo, pero creo que no si lo pensamos con mayor latitud y afrontamos este tipo de decisiones, podríamos toparnos con un futuro donde haya empresas más comprometidas con la difusión de arte y no con la consecución de obtener mucho dinero y enriquecerse a costa de un público que no hace sino agachar la cabeza y estirar la mano llena de dinero, o bien entregando la tarjeta de crédito; podríamos quizás tener éxito.
 
Por cierto esto no es un llamado a la rebelión. Por de pronto es tener, por lo menos, una actitud más contestataria en contra de estos carteles del lucro. Demostrar que no estamos dispuestos a que nos pasen por encima, jugando con nuestros deseos de poder empaparnos con nuestros artistas favoritos. Determinación y contundencia en nuestras respuestas como público consumidor de eventos. No dejarnos pasar a llevar por la dictadura del dinero, e intentar hacer de esto una buena mezcla de negocio y entretención masiva. Que ambos lados resulten beneficiados.
 
Probablemente esta es la arista más compleja de abordar, porque posiblemente siempre haya gente dispuesta a pagar lo que sea, a hacer cualquier sacrificio…menos el de quedarse sin ver el espectáculo que espera ver. Y esto es comprensible, de todas maneras. Sería imposible para algunos (y en cierta manera me uno a este grupo), dejar la oportunidad de ver a Radiohead; Depeche Mode o a Faith no More, entre otras bandas que probablemente jamás tengamos la oportunidad de volver a ver. Es extremadamente difícil poder pensarlo racionalmente, si el corazón y la pasión nos mueven a querer verlos.
  
Es por este motivo, por el que finalmente el abuso gana la pelea sobre la indignación, la rabia o la impotencia de sentirse usado, manipulado y emplazado a ser una oveja más del rebaño y a hacer lucrar a la productora de turno que se ubique entre nosotros y el show que queremos presenciar; potenciando así la labor de cartel de estas nefastas empresas, completando sin fin el círculo vicioso propuesto por esta mafia.
  

Corolario: Reflexión Sobre La “Gala” De Faith No More En Chile
  
Cuando me enteré que FNM haría un segundo concierto, y en el Caupolicán, me saltó el corazón. Pensé inmediatamente en el recordado e insalubremente célebre “Spit At Me” de 1995, y me sentí compelido a participar de esta nueva fecha. Hice unos llamados, comenté la noticia y la emoción a todos nos motivó a pensar que podríamos revivir el Monster of Rock de ese año. Era el lugar preciso para la banda y para su público.
  
Pero un par de días después comunica la productora a cargo del evento que ésta iba a ser la “noche de Gala” de FNM en Chile. Esto claramente era un mal presagio para mí, mi presupuesto, y en definitiva, para los bolsillos de todos.
 
Sobre la misma, los precios a la venta: $38.000 pesos la entrada más barata. ¡LAS PELOTAS! ¡Noche de gala! ¡De Luis Miguel podría esperar algo así! Pero en este caso se rompieron todos los moldes y se llegó a un sublime punto de abuso, del que me imagino costará volver.
 
Esta es la cristalización, hoy por hoy, de la maquinaria nefasta de estas empresas que sólo se amparan en el lucro. Perversamente dominan el espectro de los grandes espectáculos de música, incluyendo el masivo y potente rock que convoca a nuestros espíritus. No sé si seamos víctimas de aquéllos, pero una cosa es segura: estas malas prácticas han venido para quedarse hasta que nosotros no digamos (o hagamos) lo contrario.
   
La guerra desatada de la dictadura del dinero se ha hecho más fuerte jugando de manera burda y obscena con los deseos y añoranzas de nosotros, los ávidos consumidores de este tipo de eventos. Nos resta resignarnos a la mafia, o bien, organizarnos para combatirla. Preocupémonos de disfrutar la música, de transmitir y recibir energías; sin darle derecho a nadie a que nos traten como unos idiotas o para que nos roben impunemente a nombre del maldito mercado.

     

GRG

11 comentarios sobre “El Cartel De Las Productoras Y La Dictadura Del Dinero: Música Y Lucro”

  1. JuanAn dijo:

    Nada que decir compañero (a), pienso exactamente igual que usted… es más a veces creo que sale hasta más barato darse un viaje por Argentina a ver los conciertos que verlos acá mismo.

    Por ejemplo… mi polola compró entradas para ver a Radiohead… compró de las más caras (que eran ultra “VIP”) porque ella sufre un problema de las piernas y pensaba que comprando estas entradas estaría menos gente en un lugar más “seguro”, pero… ¡¡¡PAMPLINAS!!! por lo que me cuenta, estaba lleno al máximo ese sector así que además de los empujones, visita al médico… un reto por parte del doctor (y mía) no pudo disfrutar del show… o al menos no como debiese haberlo hecho teniendo en cuenta el precio indiscriminado que pagó por las famosas entradas… Ni hablar de Faith no more… una verdadera estafa.

    Recuerdo que hace algunos años tuve el placer de ver a Radiohead en Holanda (en Paradiso)…. Habían unas 500 personas, un concierto con un sonido impresionante… estaba súper cómodo tomando cerveza y viéndolos tocar ahí al lado mío con un setlist que a todas luces fue muy superior al que se presento en cualquiera de los dos días acá y lo más divertido.. la entrada me costo como 30 lucas (en dinero chileno)….

    En fin… por ejemplo es impensable en una weá chica como el movistar arena pagar 70 lucas por una entrada… siendo que con la de 35 estás casi donde mismo en ubicación…. en fin

    Yo creo que más tontos somos nosotros por aceptar que nos pongan en cuatro y nos lo manden guardar!

  2. Alejandro dijo:

    Productoras abusivas, estoy completamente de acuerdo con tu visión… y esto se aumenta al doble para nosotros que somos de regiones.
    Llega a dar un poco de asco el asunto.

  3. Sergioween dijo:

    Completamente de acuerdo, son puras patrañas de parte de las productoras para aprovecharse de los fans, en especial los mas acerrimos, gracias a un concurso pude estar en un meet and greet en el concierto de Helloween con Gamma Ray, y para la gente que pago VIP, fue una completa estafa, de partida el back stage era una verdadera pelotera, mas encima habían 3 integrantes de Helloween que no estaban, no duro mas de 15 minutos y los guardias te comenzaban a echar, los que pagaron por sacarse unas putas fotos deben haber quedado bastante decepcionados.

    Yo no se si las bandas estan al tanto de esto, que los fanz pagan por estos mal llamados meet and gtreet, se me hace que ellos piensan que es parte de su pega y no tienen idea del lucro que genera estas actividades, es una verguenza.

    cuando vendan VIP, que aparezca estipulado cuales son las ventajes.

    Ahora vienen un par de banda y hay entradas VIP, y lo que dice la productora es “que tendran trato preferencial”… para que decir lo ambiguo que suena esto, te daran un par de chelas?, te pondramn alguna alfombra roja?… porque no creo que tengan la posibilidad de conocer e interactuar con los musicos, lo que creo que seria el ideal…

    en fin, basta con la estupides…

  4. JPM dijo:

    El negocio es redondo. Los fanáticos, jóvenes sobre todo, estamos dispuestos a gastar alta sumas, incluso injustas, por ver a los artistas. Se lucra con un sector fanático, incondicional, y eso es carta segura para cobrar lo que se quiera. Lo que debemos hacer como consumidores, ya que estamos dispuestos a pagar, es ser exigentes con lo que pometen. Personalmente he demandado dos veces a conocidas productoras chilenas porque no me dieron lo que prometieron. Para la primera vez que vino Mars Volta el recital empezó una hora antes y me lo perdí. Demandé y gané un par de entradas Vip para James Brown R.I.P. El otro caso fue para Bjork, compré con mi polola las más caras, asientos numerados y primera fila. El lugar se repletó de colados, perdí mi puesto y no pude usar mi silla por la que pagué. Demandé y gané 300 lucas. Pero ¿cuántos reclamos se hacen tras un recital? Cuando vayan a un recital y consideren que la productora no otorga lo que prometio tienen que reclamar y exigier, es una lata ir al tribunal y se demora pero vale la pena. Debemos ser consumidores exigentes con las productoras, exigir buen sonido, seguridad, vías de escape, horarios, teloneros, fietas tras el recital, lo que sea que hayan prometido. Fígense en la seguridad para los próximos recitales de FNM, les aseguro que será insuficiente, guardias guatones o señoras de edad. En caso de euforia colectiva, de un accicente: ¿cumplen las productoras para llevar a cabo un recital? creo que no. En fin, vamos a recitales, paguemos caro, pero seamos exigentes, clientes activos y no flojos que dejan les pasen gato por liebre. No sé, yo no dejo que ninguna productora me cague, soy sumante crítico cuando voy a un recital.

    ¿Y Usted, alega formalmente: por mail, teléfonos, sernac, cartas al dario o demandas judiciales, alega cuando la productora se lo cagó?

  5. FaaipDeOaid dijo:

    No creo que la opción simple sea alegar individualmente. Es verdad que reclamando, se pueden lograr premios “extras” como compensación tras haber visto sacrificado el momento por el que uno canceló; pero es lógicamente imposible que todos los asistentes al evento logren lo mismo, porque la política de la productora se alejaría bastante a simplemente dejar callados a los 2 o 3 que reclamaron. Creo que es una visión algo personalista y que no aborda la problemática que bien plantea GRG.

    Respecto a esa problemática, concuerdo que los abusos han llegado a un punto máximo con la “Gala” de FNM y que creo empezaron con el segundo show de U2 en el país, con precios que no tenían coherencia, pero lograron un éxito inmediato en el público. A mi juicio, no hay muchas opciones frente a eso, y a corto plazo, los grandes shows seguirán la misma tendencia. La única Real solución que veo es que la producción sea realizada por gente que ha sufrido de este mal; que entidades o gente que disfruten los conciertos se puedan juntar y empezar a armar shows que presenten una organización limpia y racional. Solo estando fuera del mundo de las productoras actuales se puede apreciar la real importancia que representa un concierto en cada uno de los seguidores, y el solo hecho de llegar a un éxito a nivel artístico y no comercial, puede ser un motor suficiente para tal empresa.

    Suena ilusorio y posiblemente sea hasta que se realice concretamente. Pese a eso, iniciativas para traer algunos artistas de nivel menor han logrado buen resultado con precios bastante más racionales. Incluso, cualquier conocedor del rock en Chile sabe que nuestro país es una plaza de primer nivel en términos de respuesta a conciertos. La cantidad de shows exitosos es altísima considerando la condición geográfica, demográfica y económica del país. Cualquier conocedor de rock sabe (y desearía con todas sus ganas) que un show de artistas como Queens of the Stone age, Foo Fighters o Porcupine Tree, por dar algunos ejemplos, sería un éxito increíble (artística y económicamente) con precios razonables, solo apelando a la enorme respuesta que posee el publico nacional. Pero la tarea de llegar a lograr un evento de la talla de Radiohead o Depeche mode difícilmente cambiará de manos a corto plazo y desgraciadamente no veo mayores alternativas a la problemática.

  6. flagofhate dijo:

    pensemos solamente en kreator con exodus como diablos se les ocurre poner las entradas a un precio tan irracional .

    de verdad espero que nadie vaya ( lo lamento por que kreator es una banda con la que creci, me forme y sigo creciendo) y que podamos demostrar absolutamente todo nuestro decontentos con productoras ladronas , sinverguenzas y aprovechadoras

  7. SO dijo:

    A mi y a 49 personas más nos cagaron. El viernes que recién pasó fue el concierto de Stratovarius y para variar las entradas estaban a precios altisimos, pero como alguien dijo arriba los que somos jóvenes y fanáticos nos la jugamos por completo, empeñando hasta nuestra alma para verlos… y compramos V.I.P…
    Supuestamente tendriamos ubicación privilegiada, snacks, un trago y una polera… Patrañas!!! lo único que nos dieron fue un espacio en un balcón sobre el escenario, que para m estaba bastante bien.
    Lo que yo cuestiono no es tanto el elevado precio de las entradas, porque cada uno es conciente de lo que puede o no gastar por una banda (eso no quita las estafas que cometen con nosotros las productoras)… lo que yo en verdad cuestiono es su credibilidad. Porque engañarnos así con cosas que no iban a cumplir, porque ilusionarnos con un supuesto meet and greet, que a fin de cuentas no fue confirmado.
    Pero quién nos paga los malos ratos, la plata perdida (porque algo habriamos de recuperar con tragos y polera, digo yo)

    Creo que es inaceptable que se juegue con nosotros de esa forma, al final somos nosotros mismos lo que pagamos el sueldo a todos aquellos de las productoras, con los altos precios de las entradas, de todos los conciertos…
    y asi quieren que haya más cultura…

    Saludos!

  8. paolo dijo:

    Es caro pero que quieren?, por lo menos yo no gasto en discos hace mucho tiempo ………………. de algún lado deben sacar dinero las bandas …………………….. el VIP vale caca, siempre compro VIP pero no sirve para nada pues le quita emoción y ambiente al concierto.

    Chau Chau

  9. Esteban Herrera Sanchez dijo:

    No sabia donde publicar esto, ojala lo pongan por ahi

    Mi reseña de Faith No More en el Teatro Caupolican – Jueves 29 de Octubre 2009

    14:00 hrs. y un par de filas afuera del Caupolican, un calor de los mil demonios que estuvo ahí mientras esperábamos que abrieran las puertas, entre algunos medios de comunicación, algunas cámaras que pasaban mientras nosotros, conversando y tarareando temas de la banda, para no hacer tan tediosa la espera, estábamos ahí.
    Pasa la tarde, se abren las puertas, se llena rápido, a un par de filas de la reja cercana al escenario, comenzaba la otra espera ya dentro del recinto…
    … Entra en escena la banda telonera nacional Lerdo, y no se dejan esperar las primeras frases mala onda de parte del respetable para que se bajaran, pero que tienen que ver con la ansiedad de la larga espera por ver al plato principal, el motivo real de estar ahí, pero los chicos que abrían hicieron su trabajo y lograron plasmar su propuesta sonora también demencial a lo Nuclear Rabbit, o por que no también, de la escuela sonora Pattoniana… Listo, solo faltaba lo principal, una espera corta y entra Faith No More, la cagada respectiva instantánea del público de cancha, estuve el primer tema luchando por cambiarme de lugar, era el cagaso mismo, clásico, pero en fin, salí del tumulto de remolino humano y me situé en un lugar donde la gente estaba en otra parada más relajada, pero sin perder la buena vista, y de ahí en adelante, un acontecimiento que nadie espero ver nunca, de una agrupación que hace más de 10 años se mantuvo en las tumbas, pero con sus integrantes trabajando de manera separada, como Mike Patton por ejemplo, que todo ese tiempo sin Faith No More nos mantuvo alimentados de su sin fin de bandas y colaboraciones, por eso el tinte ultra histórico… De ahí en adelante el desfile de sandias caladas, pero que también contó con sorpresas como “Caralho Voador” del King for a Day, cuando Patton dijo “un poco de Bosanova” me di cuenta recién que era esa relajada canción, por que no me la esperaba en el track list, o “shit list” como le llaman ellos. O el tema King For a Day, con un final noise vocal de lujo, con tornamesa propia del master demencial…No se, siempre uno se espera que diga cualquier cosa, y fue que había que terminar de oír la frase entera, en ese español mal hablado de Patton, pero entendible por toda la fanaticada,,, Cosas como en Evidence en español, dedicándole el tema a Antonio Vodanovick!!!, o cuando dijo que “estaban pensando en cambiarle el nombre de la banda, a !!Frei No More, Frei No More!!!” (y lo dijo 2 veces por si no lo entendíamos), risas a destajo por aquí por allá, le deben haber mostrado el afiche de eso y hablado del imbécil candidato a la presidencia que se quiere repetir el plato en el poder, ¿habrá sido Alberto Fuguet el de la conversación de contingencia? O en Ricochet, tema que por primera vez tocaron en la gira, y quizás solo para Chile (lo pudimos oír afuera del Caupo en la prueba de sonido), ¿por que, por haberle cambiado la palabra Ricochet por Pinochet!!!??
    Paso una cosa contraria a lo del 95 en el mismo Caupolican, y otra similar también; la primera, el 95 cuando se tocaron Caffeine, alargaron el tema de manera que el público abucheara para que lo terminaran luego, ¿y que paso esta vez? en Midlife Crisis la banda quedo perpleja al tenernos al público repitiendo el coro del tema por alrededor de un minuto sin parar, solo hasta que Patton tuvo que pedir que paráramos para poder continuar con la canción, ¿y creen que eso fue malo? yo creo que les encanto, se que somos una de las fanaticadas mas fieles y calurosas que tienen, y se noto cuando Mike Patton, en un momento en que cantábamos solos, saco su cámara personal y empezó a filmar, pasándola por todo el público y por su propia cara, haciendo un gesto facial de pregunta bajando sus mejillas y abriendo bien los ojos, fue genial!! (También sacaron fotos otros integrantes a nosotros el público, seguramente para sus albums personales) … Y el segundo hecho similar al 95; Patton después de un tema se le ocurre decir, recordando el 95 en el mismo lugar; “es más agradable sin pollos… Pero también nos gustan”, termino de decir la frase y comenzó la lluvia de escupos del público, y al mismo tiempo, otra parte del mismo público que pifiaba para que terminaran con eso, (yo miraba perplejo la escena), no se, quizás por que ahora Faith No More se ve más caballero y maduro, y lo tomaron como falta de respeto, pero ante el hecho no se dejo esperar la reacción de Patton, y lamiendo el primer pollo que le llego a la manga de su camisa, y recibiendo más en su cabeza, no se quedo atrás y empezó el intercambio de gargajos, como en el 95!!! esta vez no de parte del público a un Patton jovial, sino del público a un señor de traje, pero igual de demente como siempre, que se desquito y lanzo lo suyo, sin perder la amable y poderosa puesta en escena, y sin perder por eso el carisma con la gente.
    No se, seguiría hablando todo el día de esto, pero me suceden cosas extrañas, como por ejemplo salir del recinto y sentir que duro tan poco, siendo que duro lo justo (hicieron alrededor de 3 bis de regreso), no se, al pasar un par de días recordaba, pero como en oscuro, como una imagen nublada y poco clara, siendo que los vi súper cerca y claro, pero revisando fotografías y videos llegan los recuerdos claros nuevamente, ¿por que? También es raro ver algo tan importante para uno, con tanto fan en la misma, pero solo, onda salir del recinto y ver que alguien vende un tazón para recordar tomando un café, pero para que comprarlo si cuando estés en tu casa no vas a tener a quien decirle “te acuerdas de esto y de lo otro” cuando saques la taza y surja el respectivo recuerdo. Fue una reunión colectiva para mí, ver a Faith No More, en mi vida imagine tal cosa, y más encima en el Caupolican…
    … Bueno, se termino la jornada, y nuevamente a las calles, a dormir, los discos de Faith No More siguen ahí en mi repertorio, los pósters y fotos siguen en la pared, la banda sigue girando por el mundo, y nosotros los fans volvemos, después de ese par de horas, a nuestras vidas cotidianas. El reproductor de música sigue en nuestros bolsillos, bananos o mochila, pasará un rato después que le vuelva a poner algo de Faith No More, aunque mientras escribo esta nota este escuchando el King For a Day, y precisamente, ahora, esta sonando “Just a Man”, que cierra el disco… Con esto cierro mi nota sobre el concierto de Faith No More en el teatro Caupolican………. Hasta siempre a la banda que cambio mi manera de escuchar música y a Mike Patton, que dio cátedra de como componer y descomponer, armar y desarmar, como un rompecabezas de siquiátrico, el puto, marqueteado y manoseado rockandroll.

    Esteban Herrera Sánchez

    entrekalles@hotmail.com

  10. Gino dijo:

    Concuerdo con paulo.

    Los artistas ya no venden discos, la gente prefiere descargarlos. Pero la gente si compra entradas…a veces a precios ridículos.

    Es culpa de nosotros mismos y del sistema.

    Y en otras partes de Sudamérica por lo menos, ocurre lo mismo. Vean cuanto valían las entradas de ACDC en Argentina…casi 500 pesos la mas cara (unas 90 lucas)
    y la mas barata, alrededor de 100 pesos. Algo parecido a lo que hubiese costado.

  11. patopatilla dijo:

    Boicot a las productoras. Y apoyo a la escena chilena, que harto más barato cobra y siempre está ahí, al pie del cañón, con cojones y autogestión. Y con harta más calidad que banditas infladas por la prensa y los sellos, como The Killers y cosas por el estilo….

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